A veces pretendo separar la parte de paranoia que me inculcó mi madre y la que me cultiva el uso, deleite y abuso de mi adorada senzamina. Todavía no llego a ninguna conclusión (pero que raro, Brenda, tu siempre tan determinada...).
El problema está en que a lo largo de mis años de infancia, mi señora madre se dedicó a dejarme muy pero muy claro que NO SE PUEDE CONFIAR EN NADIE, que la gente, por lo regular, es mala y mal averiguada, que me tengo que cuidar de todos, menos de ella, claro, y hasta de mi: de lo que veas, cree la mitad -me decía-, de lo que oigas, nada. Su entrenamiento incluía el repetimiento constante de su filosofía básica: piensa mal y acertarás, ya ves yo, rara vez me equivoco; largas y ex-plí-ci-tas historias que ninguna niña menor de 24 años debería escuchar y tenía (y tiene hasta el momento) una forma tan sabrosa y sorpresiva de contarlas que la envidio.
¿Ves al señor que está pintando la casa? Embarazó a una hija de trece años, se vino para Hermosillo porque la familia lo andaba matando cuando se enteraron de que también violó a los dos niños, hasta al chiquito de tres años se lo echó (mini-Brenda al borde del mini-paro cardiaco). De veras!!! Si no se debe dejar solos a los hijos ni con el papá, los hombres son unos marranos.
Si, yo tampoco entendía por qué entonces el marrano en cuestión estaba pintando MI casa. Pero así pasaba mucho, mi madre es como la beneficencia pública oficial de todo su rancho, conocidos y allegados. Si a alguien lo estaba queriendo matar la familia, venía a parar a la mia. Ahora que lo pienso, hay muchas familias queriendo matar a muchos marranos.La cosa no paraba ahí, no. También me enteré de la homosexualidad de mi tio paterno mas lindo. Ese hombre, borracho, era un amor, y, para suerte de todos, es un alcoholico como pocos. Historias nunca faltaban, a mi madre le encanta andarme desenmascarando a todo el mundo, sobretodo a quienes tienen toda la finta de personas respetables, como la esposa de un prominente señorón que resultó ser tortillera y andaba queriendo comprarle la pepa, o ya de perdida un agasaje, a mi entonces joven y bella tia Armida. Si la persona no era tan respetable, no importaba, igual me venía enterando de sus secretillos. Si algo disfruta mi madre, aparte de contar chismes, es hacerlo "llamándole a las cosas por su nombre". Si, es de familia, ella lo aprendió de mi abuelo.Aquí una clara ejemplificacion de lo anteriormente dicho
Hay que andarse con cuidado, Mi hija Los hombres son cabrones! Que nomás te quieren agarrar la manita... luego el brazo, de ahí la chichi, les meten una calentada y valió madre!!! Ya fracasada está cabrón que alguien las quiera, ni el hijo de la chingada que se las cogió, aunque se case contigo, nunca te va a dejar de referir que te hayas dejado coger ni que te hayas dejado manosear siquiera!!! Que amor ni que la chingada, esas son PUTERIAS!!
!Esas fueron las primeras clases de educación sexual que recibió y las que recibí yo,no le importó que tuviera como siete años y no entendiera lo que es una calentada (Ay, Brenda , de lo que te asombras... así se llama, hija, PANOCHA!... Años después me enteraría de que también se llama vagina). Tampoco le importa repetir la clase una y otra vez al pasar el tiempo. Esa mujer no tiene tapujos para dejarte en verguenza.
Igual me fui enterando de que hasta mi dado-por-hecho marido iba a tratar de joderme, tenía que tener mucho cuidado de que no fuera un vicioso porque luego me iba a querer inducir al vicio (pffff), que no fuera un ladrón, que le gustara trabajar, que fuera buen hijo, educado, bla bla bla. Pero aún asi, una vez casados, me tenía que seguir cuidando porque los hombres son tan marranos que luego hasta te andan queriendo meter por detrás!!! Lo bueno que para cuando me enteré de eso ya tenía como once años y no me impresionó tanto.- Ay, Gloria , no le digas esas cosas a la niña...-
No, no, no!! Que se vayan enseñando, si no les dice una, quién te las va a aconsejar??
Además hay que decirles desde chiquitas para que vayan aprendiendo a cuidarse.
Claro que la sexualidad y los hombres no eran lo único peligroso; estaban las trabajadoras, los vecinos, la señora del camioncito, los amigos, los maestros, los que te ofrecían dulces, juguetes, raites, ayuda para salir de un carro en llamas y, sobretodo, la familia, porque en ellos es natural tener confianza, pero bien podían robarte, usarte y hasta secuestrarte y terminar matándote. (mi familia es de sonora, hence los secuestros y el matadero)
Ni a las amigas tampoco, uno nunca sabe lo que puede hacer la gente. No hay que contarles todo, si le quieres contar a alguien, cuéntame a mi. Las amigas, por dios santito, cualquier día de estos se enojan y todo lo que les dijiste lo usan para chingarte. De veras, Brenda! Si las mujeres son cabronas, ahi donde las ves...
Y otra cosa que tardé AÑOS en entender:A las amigas no se les debe de presumir nada. Las mujeres son muy envidiosas, hasta las que te dicen que son tus mejores amigas. Tampoco debes de andar presumiendo el novio, mucho menos si es buen muchacho porque te lo quitan!A mi me parecía imposible que una amiga pudiera hacerte eso, digo, los hombres de tus amigas son sagrados, intocables... or are they?? Después la lección cambió a la versión para niñas de más de diez años, según mi madre, se los paso al costo, no es mal consejo:
Nunca presumas que tu batillo lo hace rico!!! Luego se les antoja y no les importa que seas su amiga, su hermana, su prima
Gulp y también de eso tenía historias.
Neta que si mi madre hubiera sido detective la hubiera armado machín, la mujer tiene oído biónico, visión de rayos x y malicia de tres veces convicto en una prisión turca. De todo lo que me ha acusado soy culpable, aunque se lo siga negando hasta la fecha y me ofenda y le diga de cosas y logre hacerla sentir mal por pensar eso de mi. ¿Su método infalible? Dudar de todo, fijarse en cada detalle, sobretodo en los mínimos que son los que no encajan cuando uno miente, no descansar hasta que TODO EMBONE de alguna manera u otra, es decir, abrumarte con preguntas hasta que la cagues o encontrar la explicación que más acomode a llenar los huecos y tener la certeza de que no importa lo que digas, está en lo correcto.
Lo interesante del asunto es que, como ella dice, rara vez se equivoca. A estas alturas ya está cansada de descubrirnos y que, sea lo que sea, lo sigamos negando. Por lo regular nomás te deja saber que no te cree ni madres con la mirada y luego te deja en paz. Una pinche tortura insoportable si no desarrollas el cinismo necesario.
Fijate, me dijo que *____*, pero, ¿tu crees que DE VERAS *_____*? ¿Entonces por qué *esto*? No, si le quieren ver a una la cara de pendeja... pero déjala, no le voy a decir nada a ver que más hace...La he oído carburando así muchas veces...
Si, definitivamente esta es mi madre y la adoro.
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