Llego el Lunes a mi trabajo, y me aborda Yadira una compañerita del trabajo, me pide un favorcito al cual con la amabilidad que me caracteriza (aja) respondo. y mi dice a carajo amaneciste muy benévola, generosa, de excelente humor y de mejor complacencia: como si ayer hubieras cogido todo el día entero.
Uchsss que es eso??????
Y digo coger porque creo que es mejor enunciar coger que hacer el amor, que tener sexo, que fornicar, que mantener ayuntamiento erótico. Hay algo en la ge de coger que sobrecoge. Y creo que el encanto de este verbo radica en lo escandaloso de su fonema oclusivo. Pero a la vez todos los eufemismos que definen la expresión de realizar el acto sexual son de una ñoñez rotunda, de una melcochez extrema, y resultan una combinación de palabras que solamente bordan de encajes los labios de quienes las emiten.
El sexo es una actividad que debe suponer un placer extremo, y el hecho de diferenciarlo entre hacer el amor o coger, es un sinsentido ridículo Si el sexo es una expresión humana en donde la pasión bordea los linderos celestiales, entonces hacer el amor, tener fornicio, fornicar, hacer el sexo, son expresiones tan vacuas o tan poco precisas que no expresan ni el uno por ciento de la sensación que da el coger. Y creo que el encanto de este verbo radica en lo escandaloso de su fonema oclusivo.
Mucho tiempo la diferencia flotó en mi cabeza. Se coge o se hace el amor. Se tiene sexo escandaloso o se untan los cuerpos como la mantequilla al pan. Y creo que la diferencia no debería existir.
Las niñas buenas hacen el amor y las malas cogen. Con el tiempo entendí que las niñas buenas mueren por coger y las malas ruegan porque les hagan el amor. Sin saber, ambas, que están rogando por la misma cosa.
Dícese de coger al acto de solamente levantar una genitalia peregrina una noche tequilera en la cual una se niega a desaprovechar el manto de la oscuridad (aunque todo mundo se dé cuenta de que te vas a tirar a alguien). Dícese de hacer el amor que es la actividad en la cual los involucrados dan de comer maná al mostro de sus genitalias, mientras uno repta encima del otro buscando los significados ocultos de los poros de la piel y que con la interacción van creando a la shakesperiana bestia de las dos espaldas.
Pero sea bajo el encuentro fortuito llevado a cabo con la venia de la luna o el festejo del amor de los amantes que ya han visto muchas lunas juntos, lo que se hace bajo esas sábanas, aquí y en donde quiera que el sol se ponga se define con el verbo coger. En especial si se involucran elementos como pasión, humanidad, intercambio de fluidos y de palabras obscenas, quizás algunos sentimientos, ciertos barroquismos eróticos, algunas herramientas de campo, alimentos varios, juguetes sexuales, libros de poesía, condones comprados en un baño de un antro, cuartos de motel, tapetes persas, candeleros italianos, caricias mustias, besos franceses o de diversas nacionalidades, animales de peluche, rosarios chinos, bancas de un parque, fajes prolongados, entre muchos otros que sería imposible mencionar por falta de espacio y de ganas. Coger no es la unión de una genitalia con otra, así, sin sal ni pimienta. Eso es el coito.
Además qué conjugación verbal, señoras y señores, de una fuerza y de una contundencia epopéyicas. Ya quisiera el débil verbo DEBER tener esa grandilocuencia del verbo coger; el verbo YACER envidiaría del verbo coger su simplicidad bucólica y conjugatoria; el verbo DEGOLLAR moriría por poder lograr aunque sea una conjugación fácil en alguna de sus personas como sucede con coger. Hay una distancia abismal y profunda entre un Yo cojo, emitido por alguien con voz afectada expresa, que un Yo degüello, dicho con el mismo tono, persona y expresión. Mejor
APLIQUEMOS LA LETRA DE LA CANCION DE JOSE JOSE DICIENDO
Casi todos sabemos coger, pero pocos sabemos decirlo.
Uchsss que es eso??????
Y digo coger porque creo que es mejor enunciar coger que hacer el amor, que tener sexo, que fornicar, que mantener ayuntamiento erótico. Hay algo en la ge de coger que sobrecoge. Y creo que el encanto de este verbo radica en lo escandaloso de su fonema oclusivo. Pero a la vez todos los eufemismos que definen la expresión de realizar el acto sexual son de una ñoñez rotunda, de una melcochez extrema, y resultan una combinación de palabras que solamente bordan de encajes los labios de quienes las emiten.
El sexo es una actividad que debe suponer un placer extremo, y el hecho de diferenciarlo entre hacer el amor o coger, es un sinsentido ridículo Si el sexo es una expresión humana en donde la pasión bordea los linderos celestiales, entonces hacer el amor, tener fornicio, fornicar, hacer el sexo, son expresiones tan vacuas o tan poco precisas que no expresan ni el uno por ciento de la sensación que da el coger. Y creo que el encanto de este verbo radica en lo escandaloso de su fonema oclusivo.
Mucho tiempo la diferencia flotó en mi cabeza. Se coge o se hace el amor. Se tiene sexo escandaloso o se untan los cuerpos como la mantequilla al pan. Y creo que la diferencia no debería existir.
Las niñas buenas hacen el amor y las malas cogen. Con el tiempo entendí que las niñas buenas mueren por coger y las malas ruegan porque les hagan el amor. Sin saber, ambas, que están rogando por la misma cosa.
Dícese de coger al acto de solamente levantar una genitalia peregrina una noche tequilera en la cual una se niega a desaprovechar el manto de la oscuridad (aunque todo mundo se dé cuenta de que te vas a tirar a alguien). Dícese de hacer el amor que es la actividad en la cual los involucrados dan de comer maná al mostro de sus genitalias, mientras uno repta encima del otro buscando los significados ocultos de los poros de la piel y que con la interacción van creando a la shakesperiana bestia de las dos espaldas.
Pero sea bajo el encuentro fortuito llevado a cabo con la venia de la luna o el festejo del amor de los amantes que ya han visto muchas lunas juntos, lo que se hace bajo esas sábanas, aquí y en donde quiera que el sol se ponga se define con el verbo coger. En especial si se involucran elementos como pasión, humanidad, intercambio de fluidos y de palabras obscenas, quizás algunos sentimientos, ciertos barroquismos eróticos, algunas herramientas de campo, alimentos varios, juguetes sexuales, libros de poesía, condones comprados en un baño de un antro, cuartos de motel, tapetes persas, candeleros italianos, caricias mustias, besos franceses o de diversas nacionalidades, animales de peluche, rosarios chinos, bancas de un parque, fajes prolongados, entre muchos otros que sería imposible mencionar por falta de espacio y de ganas. Coger no es la unión de una genitalia con otra, así, sin sal ni pimienta. Eso es el coito.
Además qué conjugación verbal, señoras y señores, de una fuerza y de una contundencia epopéyicas. Ya quisiera el débil verbo DEBER tener esa grandilocuencia del verbo coger; el verbo YACER envidiaría del verbo coger su simplicidad bucólica y conjugatoria; el verbo DEGOLLAR moriría por poder lograr aunque sea una conjugación fácil en alguna de sus personas como sucede con coger. Hay una distancia abismal y profunda entre un Yo cojo, emitido por alguien con voz afectada expresa, que un Yo degüello, dicho con el mismo tono, persona y expresión. Mejor
APLIQUEMOS LA LETRA DE LA CANCION DE JOSE JOSE DICIENDO
Casi todos sabemos coger, pero pocos sabemos decirlo.
1 comment:
se menciona mucho la palabra "cojer" en este post.
DEMASIADO OBSCENO PARA MI,
me retiro.
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