¿Cuántas veces no postergamos llevar a cabo alguna idea loca en el momento que nos cruza por la mente, por el simple hecho de no ser una ocasión especial?
¿En cuantas ocasiones hemos rechazado un impulso desenfrenado por la sencilla razón de no estar en compañía de ese alguien especial?
"Ocasiones especiales, lugares especiales, eventos especiales, personas especiales"... Vaya!!! por lo visto "lo especial" lo merece todo: los mejores atuendos, los mejores lugares, las mejores ocurrencias, los mejores perfumes, las mejores comidas, la mejor música, el mejor peinado, las mejores copas, el mejor vino...
Podemos tener en nuestro guardarropa nuestro traje favorito durante meses esperando esa fecha especial...
Por televisión observamos historias que giran en torno a ese ser especial, diferente a los demás, único, por el que cierto protagonista se parte la cabeza, el alma, el corazón y hasta se juega el pellejo con tal de obtener su amor, su lealtad, fidelidad y compromiso (lo que para mí se traduce a contrato subconsiente de exclusividad).
Suspiros, añoranzas, sueños idealistas, ilusiones y esperanzas por encontrar a ese ser especial... o al menos un ser que descubra que tan especial somos y reinventarnos a través de sus percepciones.
¿Cómo es posible que siendo todos tan distintos, únicos, e irrepetibles, con historias de vida quizá similares más no idénticas, sigamos en busca de ese ser diferente a los demás?... ¿qué es lo que lo hace TAN diferente de los demás?...
Todos somos especiales es un hecho, tan especiales que al final terminamos siendo iguales que todos, unos simples mortales sin chiste.
¿Quién no estaría dispuesto a mover el cielo, el mar y las estrellas por alguien especial?
¿Quien no estaría dispuesto a entregarlo todo y dar lo mejor de sí por alguien especial?
¿Quien no estaría dispuesto a convertirse en lo más parecido a un superhéroe (o superheroína) por alguien especial?
¿Quien no estaría dispuesto incluso a dejar todo lo que es y adquirir formas de vida totalmente opuestas por alguien especial?
Estoy segura que la gran mayoría lo está... entonces, ¿Qué hay de especial y diferente en esto? todos ofrecemos lo mismo, quizá en diferentes discursos, pero en escencia... es el mismo cuento.
El ser humano tiene tanto poder en creer y crear, que puede convertir al ser más convencional del planeta en alguien súper y extremadamente especial y viceversa...
Ya perdí la cuenta de todas las veces en las que inventé hombres con cualidades especiales para mi historia, al final he descubierto que eran tan especiales como cualquier otro, la única diferencia fue el tipo de experiencias que compartimos.
Y no es que aún no haya encontrado a ese ser especial, es simplemente que no hay día en el que no me tope con él en todas partes.
De igual forma, lo reconozco... ningun ser especial me inspira a transformarlo en el único ser diferente, único e irrepetible de todo el planeta creado exclusivamete para mí.
No es cuestión de suerte, ni de disposiciones divinas, tampoco se trata de "estar preparado" o no... se trata de querer, de llegar a ese punto en el que por necesidad o quizá simple gusto decidamos fabricar a ese ser.
Por eso, a mis queridas amigas que constantemente convierten sapos en principes y principes en sapos despansurrados sufriendo el impacto de tal tranformación, no se compliquen la existencia... todos son igual de especiales...
¿En cuantas ocasiones hemos rechazado un impulso desenfrenado por la sencilla razón de no estar en compañía de ese alguien especial?
"Ocasiones especiales, lugares especiales, eventos especiales, personas especiales"... Vaya!!! por lo visto "lo especial" lo merece todo: los mejores atuendos, los mejores lugares, las mejores ocurrencias, los mejores perfumes, las mejores comidas, la mejor música, el mejor peinado, las mejores copas, el mejor vino...
Podemos tener en nuestro guardarropa nuestro traje favorito durante meses esperando esa fecha especial...
Por televisión observamos historias que giran en torno a ese ser especial, diferente a los demás, único, por el que cierto protagonista se parte la cabeza, el alma, el corazón y hasta se juega el pellejo con tal de obtener su amor, su lealtad, fidelidad y compromiso (lo que para mí se traduce a contrato subconsiente de exclusividad).
Suspiros, añoranzas, sueños idealistas, ilusiones y esperanzas por encontrar a ese ser especial... o al menos un ser que descubra que tan especial somos y reinventarnos a través de sus percepciones.
¿Cómo es posible que siendo todos tan distintos, únicos, e irrepetibles, con historias de vida quizá similares más no idénticas, sigamos en busca de ese ser diferente a los demás?... ¿qué es lo que lo hace TAN diferente de los demás?...
Todos somos especiales es un hecho, tan especiales que al final terminamos siendo iguales que todos, unos simples mortales sin chiste.
¿Quién no estaría dispuesto a mover el cielo, el mar y las estrellas por alguien especial?
¿Quien no estaría dispuesto a entregarlo todo y dar lo mejor de sí por alguien especial?
¿Quien no estaría dispuesto a convertirse en lo más parecido a un superhéroe (o superheroína) por alguien especial?
¿Quien no estaría dispuesto incluso a dejar todo lo que es y adquirir formas de vida totalmente opuestas por alguien especial?
Estoy segura que la gran mayoría lo está... entonces, ¿Qué hay de especial y diferente en esto? todos ofrecemos lo mismo, quizá en diferentes discursos, pero en escencia... es el mismo cuento.
El ser humano tiene tanto poder en creer y crear, que puede convertir al ser más convencional del planeta en alguien súper y extremadamente especial y viceversa...
Ya perdí la cuenta de todas las veces en las que inventé hombres con cualidades especiales para mi historia, al final he descubierto que eran tan especiales como cualquier otro, la única diferencia fue el tipo de experiencias que compartimos.
Y no es que aún no haya encontrado a ese ser especial, es simplemente que no hay día en el que no me tope con él en todas partes.
De igual forma, lo reconozco... ningun ser especial me inspira a transformarlo en el único ser diferente, único e irrepetible de todo el planeta creado exclusivamete para mí.
No es cuestión de suerte, ni de disposiciones divinas, tampoco se trata de "estar preparado" o no... se trata de querer, de llegar a ese punto en el que por necesidad o quizá simple gusto decidamos fabricar a ese ser.
Por eso, a mis queridas amigas que constantemente convierten sapos en principes y principes en sapos despansurrados sufriendo el impacto de tal tranformación, no se compliquen la existencia... todos son igual de especiales...
no se hagan pen...jas jajajajaja
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