Podrás decir que no, que tú no lo eres y que si algo tienes por virtud es la capacidad de elegir, de decidir, porque eres bien libre y blah, blah, blah. Malas noticias: eres mexicano y eres conformista.
Hey, que no decaiga ese ánimo, las cosas no están tan mal... desde tu punto de vista, claro. Lo feo es que la realidad nos dice otra cosa: la masa, es conformista. Tú podrás alzar la mano, sentirte rebelde, voto latino, sangre mexica y demás DEMAGOGIAS, (asi se escribe?) pero tan pronto suene la campana del macaco ahí estarás bailando al son de la marea masiva.
Pero ¿qué es lo que nos hace ser conformistas? ¿será un gen deformado, una infección o serán los bichos que tenemos en la panza? Yo creo que es la educación, aunque todos quieran culpar al gobierno, a la televisión o a la música
que se ha producido desde César Costa hasta RBD.
La capacidad de análisis del mexicano promedio tiene sus bases en saber decir "es México ¿qué esperabas?", encoger los hombros y pensar en otra cosa porque "México no cambiará". Lo cual es casi cierto.
Pero piénselo ¿se puede cambiar la mentalidad de una nación? Sí, pero se lleva muchos años y hace falta el apoyo de los medios de comunicación, de las entidades educativas y de los padres de familia y pues la verdad que qué flojera. Además, no queremos. Estamos que brincamos de contentos con ser unos agachados, unos "sí, señor", unos consumidores voraces de cuanta parafernalia se produzca. ¿Y quién quiere abandonar una playa tan cómoda? Alcen las manos más alto, por favor, que no las veo.
Ya sé, ya sé, me dirán que soy una pesimista y el coro del "¡Sí se puede! ¡Sí se puede!" se oirá al fondo. Pero ese es el coro del anticonformismo herido muchas veces en el intento. Lleva implícito un mensaje muy feo: "no somos tan imbéciles como nos lo hemos hecho creer". Y lo gritamos con orgullo.
Y no sé ustedes pero yo quiero un país que sepa mantener la mirada y argumentar a su favor, que pueda decir "no, señor, usted se equivoca" y que le deje a sus hijos unos cimientos capaces de reaccionar ante las embestidas de la ignorancia. Con eso me conformo.
Hey, que no decaiga ese ánimo, las cosas no están tan mal... desde tu punto de vista, claro. Lo feo es que la realidad nos dice otra cosa: la masa, es conformista. Tú podrás alzar la mano, sentirte rebelde, voto latino, sangre mexica y demás DEMAGOGIAS, (asi se escribe?) pero tan pronto suene la campana del macaco ahí estarás bailando al son de la marea masiva.
Pero ¿qué es lo que nos hace ser conformistas? ¿será un gen deformado, una infección o serán los bichos que tenemos en la panza? Yo creo que es la educación, aunque todos quieran culpar al gobierno, a la televisión o a la música
que se ha producido desde César Costa hasta RBD.
La capacidad de análisis del mexicano promedio tiene sus bases en saber decir "es México ¿qué esperabas?", encoger los hombros y pensar en otra cosa porque "México no cambiará". Lo cual es casi cierto.
Pero piénselo ¿se puede cambiar la mentalidad de una nación? Sí, pero se lleva muchos años y hace falta el apoyo de los medios de comunicación, de las entidades educativas y de los padres de familia y pues la verdad que qué flojera. Además, no queremos. Estamos que brincamos de contentos con ser unos agachados, unos "sí, señor", unos consumidores voraces de cuanta parafernalia se produzca. ¿Y quién quiere abandonar una playa tan cómoda? Alcen las manos más alto, por favor, que no las veo.
Ya sé, ya sé, me dirán que soy una pesimista y el coro del "¡Sí se puede! ¡Sí se puede!" se oirá al fondo. Pero ese es el coro del anticonformismo herido muchas veces en el intento. Lleva implícito un mensaje muy feo: "no somos tan imbéciles como nos lo hemos hecho creer". Y lo gritamos con orgullo.
Y no sé ustedes pero yo quiero un país que sepa mantener la mirada y argumentar a su favor, que pueda decir "no, señor, usted se equivoca" y que le deje a sus hijos unos cimientos capaces de reaccionar ante las embestidas de la ignorancia. Con eso me conformo.
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